En el camino de sanacion cada uno de nosotros debemos poner de nuestra parte; iniciando con nuestro deseo libre y espontáneo de hacerlo, luego trabajándolo permanentemente para que día a día tengamos mayor bienestar en nuestro ser físico y espiritual, mayor capacidad de comprensión de nuestro entorno, mayor benevolencia con los seres que nos rodean, y llegará una mayor iluminación.









