Quiero contarles una
historia personal.
Durante los años 90, en un
desierto al sudoeste de los EEUU, ese lugar, se encontraba con la mayor sequía
de su historia y un nativo-americano amigo mío, me invito para que lo
acompañara a un lugar en el desierto cerca de Nuevo México, para compartir una
plegaria, una ceremonia para que lloviera. Le dije que me encantaría participar
y ver de qué se trataba esta plegaria.









